El reconocido fotógrafo italiano Franco Fontana, célebre por sus imágenes de colores saturados y formas geométricas, falleció este sábado en su ciudad natal, Módena, al norte de Italia, a los 92 años de edad.
“El fallecimiento de Franco Fontana me duele profundamente. He tenido la suerte de conocerle personalmente y conservo con afecto muchas de sus publicaciones, pruebas de un artista que ha marcado de forma indeleble la historia de la fotografía contemporánea”, expresó en sus redes sociales el alcalde de Módena, Massimo Mezzetti.
Un estilo que revolucionó la fotografía
Fontana (Cognento, 1933) fue uno de los grandes maestros de la fotografía artística contemporánea, dotado de un estilo inspirado en el expresionismo y el minimalismo, caracterizado por el uso de colores muy saturados que potenciaban el impacto visual de sus imágenes.
Su “marca propia” comenzó a consolidarse en la década de 1970, cuando adoptó un estilo esencial que transformaba paisajes y escenas cotidianas en composiciones casi geométricas, jugando con ángulos y sombras. En un momento en que muchos artistas rechazaban el color, Fontana lo elevó a un auténtico elemento narrativo, revolucionando la fotografía artística.
Sus obras han estado expuestas en más de 50 museos alrededor del mundo, desde Tokio y Seúl hasta Londres, París, Buenos Aires, Nueva York, Moscú, Roma y Valencia. Además, colaboró con revistas como Time y Vogue, y trabajó en campañas publicitarias para marcas como Fiat, Volkswagen, Kodak y Sony.
Legado y despedida
Entre sus imágenes más recordadas figura un paisaje marítimo en el que el horizonte forma un fondo de tres franjas con distintas tonalidades de azul, ejemplo de su capacidad para convertir lo cotidiano en arte. Esa fotografía fue publicada en su perfil de Instagram, donde contaba con casi 50,000 seguidores, como homenaje póstumo.
“¡Te queremos celebrar con la vida! Y tú dirías: ‘¡La mía ha sido maravillosa!… Me ilumino de inmenso’. Te queremos”, escribió su equipo en la red social.
Fontana, que nunca dejó de experimentar con la luz y el color, deja un legado que trasciende generaciones y que lo consagra como uno de los grandes referentes de la fotografía contemporánea.


