Japón y el Reino Unido recomiendan a sus ciudadanos mantener provisiones básicas en sus hogares para hacer frente a posibles situaciones de emergencia, con suministros suficientes para cubrir sus necesidades durante al menos tres días y, de ser posible, hasta una semana.
Las recomendaciones incluyen almacenar alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos, artículos de higiene personal, linternas y dinero en efectivo, entre otros productos esenciales.
La medida busca que las familias puedan mantenerse abastecidas mientras reciben asistencia ante situaciones que podrían alterar la vida cotidiana, como terremotos, incendios forestales, fenómenos meteorológicos extremos o interrupciones de servicios esenciales provocadas por incidentes cibernéticos.
Estas previsiones forman parte de las medidas de preparación ciudadana ante posibles contingencias, con el objetivo de reducir la vulnerabilidad de los hogares y facilitar una respuesta inicial mientras se restablecen los servicios o llega la ayuda correspondiente.
Fuente: Noticias Internacional.


