Santo Domingo, RD.– A pocas semanas de que venza, el próximo 15 de noviembre, el plazo para que las microempresas y las personas físicas adopten la facturación electrónica, la Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) advirtió que numerosos contribuyentes todavía no están preparados para cumplir con esta obligación tributaria.
Luis Miura, representante de Codopyme, expresó su respaldo al proceso de modernización del sistema tributario dominicano, pero consideró necesario que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) tome en cuenta las condiciones económicas y operativas de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Preocupación por los costos y la capacitación
Miura señaló la importancia de considerar los costos asociados a la adquisición de herramientas tecnológicas, la implementación de los sistemas de facturación y la capacitación del personal, especialmente en los negocios que cuentan con recursos económicos limitados.
En ese sentido, planteó que la transición hacia la facturación electrónica debe desarrollarse de manera gradual y tomando en consideración la realidad de los contribuyentes, a fin de evitar que las nuevas exigencias representen una carga desproporcionada para los pequeños negocios.
Piden transición sin sanciones
Entre las propuestas del sector figura la implementación de mecanismos de transición que permitan a los contribuyentes completar su incorporación al sistema sin enfrentar sanciones durante el proceso de adaptación.
Asimismo, Codopyme considera necesario disponer de un balance actualizado sobre la cantidad de contribuyentes que ya se han incorporado a la facturación electrónica y aquellos que todavía necesitan asistencia para cumplir con los requerimientos establecidos.
El sector empresarial entiende que la modernización tributaria es importante para mejorar la transparencia y la eficiencia administrativa, pero insiste en que su implementación debe acompañarse de orientación, facilidades tecnológicas y medidas que permitan a las mipymes adaptarse sin comprometer su estabilidad económica.


