El economista acusa al Banco Central de aplicar una política monetaria «zigzagueante» y presionar a los intermediarios cambiarios, perjudicando su credibilidad; estima que la tasa de equilibrio ronda los RD$66 por dólar
SANTO DOMINGO.– El economista Jaime Aristy Escuder calificó de «carta bomba» una circular del Banco Central de la República Dominicana que, según denunció, fue utilizada para presionar a bancos e intermediarios cambiarios a reducir la tasa del dólar bajo advertencias de sanciones y de perder la posibilidad de operar en ese mercado.
Durante su comentario en el programa El Gobierno de la Mañana, Aristy Escuder pidió retirar la comunicación, que identificó como la circular 10-77, fechada el 19 de octubre de 2026, y sostuvo que constituye un error que perjudica la credibilidad de la autoridad monetaria.
«Esta carta fue nefasta, es una carta que debe ser retirada por parte del Banco Central de la República Dominicana», expresó.
Según explicó, la comunicación fue acompañada de llamadas a tesoreros, funcionarios de mesas de cambio y agentes cambiarios para que adoptaran posturas con una menor tasa de cambio. Afirmó que esas actuaciones implicaron presiones directas sobre los participantes del mercado.
El economista cuestionó que la circular se amparara en el Código Global de Conducta del Mercado Cambiario, pues sostuvo que los objetivos de transparencia y competencia de ese instrumento no justifican amenazas administrativas para influir sobre los precios.
Cuestiona el argumento del margen cambiario
Aristy Escuder sostuvo que, aunque el argumento presentado por el Banco Central fue reducir la diferencia entre las tasas de compra y venta del dólar, el propósito real de la medida era frenar el incremento de la tasa de cambio registrado durante septiembre y parte de octubre.
Como fundamento, señaló que el margen promedio del mercado spot, donde se realizan grandes transacciones, había bajado de 60 centavos entre enero y agosto a 42 centavos entre septiembre y octubre.
Destacó que, pese a esa reducción del margen, la comunicación fue emitida después de que la tasa de cambio aumentara alrededor de un 5 % entre el primero de septiembre y el 16 de octubre.
Según su análisis, durante los primeros ocho meses del año, cuando la tasa de cambio se redujo aproximadamente un 7 %, no se produjeron advertencias como las que atribuyó a la circular.
«Ahí no hubo absolutamente nada de crítica porque la tasa de cambio iba bajando», manifestó.
El economista atribuyó el aumento del margen cambiario respecto de años anteriores a una mayor volatilidad, que vinculó con lo que denominó una política monetaria «zigzagueante» del Banco Central.
De acuerdo con las cifras expuestas en su comentario, el margen promedio del mercado spot pasó de unos 10 centavos entre enero de 2012 y febrero de 2020 a alrededor de 35 o 36 centavos entre marzo de 2020 y octubre de 2026.
Advierte que la baja del dólar sería transitoria
Aristy Escuder atribuyó a las presiones que denunció la reducción de la tasa de cambio observada durante la semana posterior al envío de la circular. Indicó que al 23 de octubre se situaba en RD$60.73 por dólar, unos RD$1.10 por debajo del inicio de esa semana.
Sin embargo, advirtió que esa disminución sería transitoria porque, según su estimación, la tasa de equilibrio se encuentra alrededor de RD$66 por dólar.
Sostuvo que el tipo de cambio terminará acercándose a ese nivel, aunque aclaró que no puede precisar si ocurrirá en tres meses, seis meses o un año.
«El equilibrio sirve como un imán y ese imán termina atrayendo lo que es la tasa de cambio que usted observa en el mercado», explicó.
Afirma que la circular está en manos del FMI
El economista también afirmó que la comunicación ya se encuentra en las oficinas del Fondo Monetario Internacional y que está siendo evaluada. A su juicio, las intervenciones administrativas que describió contradicen la clasificación de régimen cambiario flotante que atribuyó al organismo.
Aristy Escuder planteó que, si el Banco Central busca influir sobre la tasa de cambio, debe recurrir a instrumentos de política monetaria y de mercado, como las tasas de interés, las operaciones con reservas internacionales y la colocación de certificados.
Finalmente, exhortó a la institución a corregir la medida y propiciar condiciones que permitan un equilibrio sostenible entre la oferta y la demanda de divisas.
«Su credibilidad está en juego cuando se toman este tipo de decisiones», advirtió.


