El Estado dominicano es el cuarto, entre 16 países de América Latina, con mayor dependencia de los acreedores externos para financiar el déficit público, una situación que lo expone a riesgos como la volatilidad de la tasa de cambio, que afectan el costo del endeudamiento.

El 74 % de los prestamistas de la República Dominicana eran externos y el 26 % internos, cifras que solo eran superadas por los acreedores extranjeros de Nicaragua (95 %), Paraguay (89 %) y Panamá (82 %). El resto de los acreedores de estas naciones: 5 %, 11 % y 18 %, respectivamente, eran locales.
En cuanto al contexto externo, también influyen aspectos clave como las altas tasas de interés y las calificaciones crediticias, que condicionan la gestión de la deuda pública. Estos elementos pueden afectar no solo los pagos de intereses sobre la deuda actual —especialmente cuando existe endeudamiento en moneda extranjera o con tasas variables—, sino también el costo de emitir nueva deuda o refinanciar la existente en condiciones financieras menos favorables, señala.


