La conversión de Ramón Orlando al evangelio comenzó a finales de 1986, época en la que el destacado bajista Johnny Tulanga renunció a su orquesta. En su lugar fue contratado Joe Nicolás, quien además es compositor de temas como El pavo y el burro y Amante mía, ambas interpretadas por Rafael Hernández con Los Hijos del Rey, así como El trovador, cantada por Peter Cruz.
El nuevo bajista llevaba varios años predicando el evangelio y, cuando recibió la oferta de Ramón Orlando, la aceptó de inmediato.
Al ingresar a la agrupación, Nicolás le confesó a Ramón que Dios le había hablado en un sueño y le había dado una instrucción directa:
“Tú debes ir a tocar a esa orquesta, pero no para que toques, sino para que prediques”.
Cuando Joe Nicolás le hizo esta confesión, Ramón Orlando lo único que atinó a hacer fue reírse.
Durante los primeros meses del músico en la Orquesta Internacional, este no predicaba. Ante esto, Dios le hizo una nueva revelación. En un segundo sueño, le reprochó por qué no estaba cumpliendo con la misión que le había sido encomendada.


