Santo Domingo.– La promulgación del nuevo Código Penal ha sido valorada como un acontecimiento trascendental para el fortalecimiento del sistema de justicia de la República Dominicana, al sustituir una legislación que permaneció vigente durante más de un siglo.
En ese contexto, fue reconocido el presidente Luis Abinader por impulsar la promulgación de una reforma considerada ampliamente esperada por distintos sectores de la sociedad.
Aunque se reconoce que el nuevo Código Penal no es una legislación perfecta y que, con el paso del tiempo, podrá ser objeto de modificaciones y mejoras, se destaca que representa un avance significativo al incorporar nuevos tipos penales acordes con la realidad actual, endurecer las sanciones para diversos delitos y fortalecer la protección de las víctimas y de la sociedad.
Asimismo, se considera natural que una reforma de esta magnitud genere posiciones encontradas. Mientras algunos sectores respaldan sus disposiciones, otros expresan cuestionamientos por razones jurídicas, políticas o ideológicas, en tanto que parte de la población aún se encuentra conociendo el alcance de la nueva normativa.
No obstante, la entrada en vigor de este Código Penal marca un antes y un después para la legislación penal dominicana. Sus defensores sostienen que se trata de un instrumento jurídico moderno y actualizado, que coloca al país en una posición de avance dentro del contexto latinoamericano.
Finalmente, expresan la confianza de que, a medida que su aplicación contribuya a una mayor protección de los ciudadanos y al fortalecimiento de la respuesta del sistema de justicia, la sociedad reconocerá la importancia de esta reforma como un paso histórico para la República Dominicana.


