Anthropic se comprometió a pagar USD 11.600 millones a Akamai a lo largo de siete años por servicios de computación en la nube, según anunció la compañía de redes el jueves.
El acuerdo, el más grande en la historia de Akamai, podría ampliarse hasta unos USD 20.000 millones si la empresa de inteligencia artificial aumenta su gasto.
El pacto se centra en procesadores de uso general conocidos como CPU, distintos de los chips gráficos que suelen usarse para entrenar modelos de inteligencia artificial. Akamai no precisó para qué tareas específicas Anthropic destinará esa capacidad adicional.
La demanda de este tipo de chips, que ejecutan tareas como correr código o navegar por internet, creció a medida que los agentes de inteligencia artificial asumen más tareas por su cuenta, según reportó la revista especializada IEEE Spectrum.
La cifra multiplica por más de seis un contrato previo de USD 1.800 millones entre ambas empresas, informado por Bloomberg en mayo. Según el comunicado de Akamai, el nuevo pacto se suma a compromisos por más de USD 2.800 millones en servicios de nube que la compañía firmó este año con otros clientes.
La compañía describió su infraestructura como una red de cómputo distribuida con miles de puntos de presencia en el mundo, capaz de operar cargas de trabajo tanto en centros de datos centrales como en el borde de la red, cerca de los usuarios finales.
El canje de acciones que invierte la lógica habitual
Como parte del acuerdo, Akamai emitió a Anthropic un ‘warrant’ (certificado de opción de compra) por hasta 7,7 millones de títulos de acciones preferentes convertibles sin derecho a voto. Esa cantidad equivale a cerca del 5% de las acciones en circulación de Akamai, a USD 111,33 cada una.
Alrededor del 2% de ese warrant se activa con el primer pago de Anthropic. El resto queda condicionado a que la empresa siga ampliando su gasto: cada USD 3.000 millones adicionales libera aproximadamente un punto porcentual más de acciones, hasta un tope de expansión de USD 9.000 millones.
Del total potencial de USD 20.000 millones, los USD 11.600 millones iniciales representan el compromiso ya garantizado, mientras que los USD 9.000 millones restantes dependen de que Anthropic mantenga o acelere su ritmo de gasto durante los próximos siete años.
Es la primera vez que Akamai suma un warrant a un contrato de cómputo, y el mecanismo invierte el patrón habitual de los llamados acuerdos circulares de inteligencia artificial: los que hacen que los proveedores de chips o de nube inviertan directamente en los laboratorios que les compran capacidad.
Acá ocurre lo contrario: es el proveedor el que le entrega una porción de su propia empresa al cliente. AMD había usado una estructura similar con OpenAI el año pasado, con warrants atados a metas de compra de chips.
Renzo Gonzales/Infobae


